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El Niño eleva el riesgo de muertes por calor en el mundo: qué prevé el mapa para Argentina

Un estudio del Climate Impact Lab proyecta casi 857.000 muertes adicionales por calor extremo entre junio de 2026 y marzo de 2027, con mayor impacto en países del Sur Global. En Argentina el saldo neto es de 340 muertes menos según el modelo, aunque eso no elimina los riesgos de olas de calor.

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Termómetro analógico bajo el sol con la columna alta
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

Un nuevo análisis del Climate Impact Lab eleva la estimación de muertes adicionales vinculadas al calor extremo durante el actual episodio de El Niño a cerca de 857.000 entre junio de 2026 y marzo de 2027. De ese total, unas 484.500 ya se habrían producido desde junio y se proyectan otras 373.000 hasta marzo del año próximo.

El fenómeno, que calienta inusualmente el océano Pacífico ecuatorial, altera los patrones de lluvia y temperatura en distintas partes del planeta. Puede generar sequías en algunos lugares, lluvias intensas en otros y olas de calor en amplias zonas. El estudio combina temperaturas ya observadas con pronósticos estacionales y estima el aumento de mortalidad respecto de un período de referencia.

Los países del Sur Global concentran la mayor parte del riesgo. Nigeria lidera las proyecciones con alrededor de 56.000 muertes adicionales esperadas en los próximos seis meses, seguida por India (55.200), Indonesia (29.300), Brasil (19.500) y Sudán (14.700). En la carga acumulada desde junio, India supera las 100.000 muertes adicionales según el modelo, China acumula 85.400 y Sudán 38.500.

En Argentina el panorama es diferente. El mapa muestra 150 muertes adicionales asociadas al calor registrado desde junio, pero proyecta 480 muertes menos entre octubre de 2026 y marzo de 2027. El saldo neto para todo el período es de 340 muertes menos respecto del promedio de referencia. Esto no significa que no puedan producirse olas de calor ni que desaparezcan los riesgos sanitarios, sino que el efecto estadístico neto de El Niño sobre la mortalidad por temperatura sería negativo en nuestro país.

Los números no son un registro caso por caso, sino una estimación estadística que relaciona temperaturas diarias con mortalidad observada en más de 3.700 regiones del mundo, ajustando por condiciones locales, vulnerabilidad social y capacidad de adaptación. El modelo se actualiza mensualmente y utiliza datos de reconstrucción climática ERA5 y pronósticos del sistema SEAS5.

Michael Greenstone, cofundador del Climate Impact Lab y profesor de la Universidad de Chicago, explicó que estas proyecciones buscan dar margen de acción a los responsables públicos. “Podemos identificar dónde las personas enfrentan los mayores riesgos y dar a los tomadores de decisiones la oportunidad de actuar antes de que se pierdan vidas”, señaló.

Tamma Carleton, responsable académica de investigación del laboratorio, remarcó que la preparación frente a El Niño debe considerar tanto el impacto del calor como los efectos en la seguridad alimentaria. Entre las medidas que el laboratorio considera útiles se encuentran los sistemas de alerta temprana, el acceso a atención médica, la distribución de agua, centros de refrigeración y protección para quienes trabajan al aire libre.

Aunque el tema de las altas temperaturas afecta principalmente a adultos mayores y personas con condiciones preexistentes, las olas de calor también representan un desafío para las familias con bebés y niños pequeños. Los más chiquitos tienen mayor dificultad para regular su temperatura corporal y dependen completamente de los adultos para mantenerse hidratados y frescos.

En este contexto, es clave prestar atención a señales como irritabilidad, menos pañales mojados, piel caliente o llanto sin lágrimas. Ante cualquier duda sobre cómo cuidar a los más pequeños durante días de mucho calor, lo más indicado es consultar al pediatra.

El Climate Impact Lab basa sus cálculos en una investigación publicada en 2022 sobre la relación entre temperatura y mortalidad por todas las causas. El laboratorio mantendrá actualizada la plataforma hasta que termine el actual episodio de El Niño y publicará los detalles completos de la metodología en una revista científica con revisión por pares.

Más allá de las proyecciones globales, cada familia puede tomar medidas concretas y alcanzables: ofrecer agua con frecuencia, evitar la exposición directa al sol en las horas de mayor calor, usar ropa liviana de algodón y mantener los ambientes lo más frescos posible. Pequeños gestos que, sumados, ayudan a cuidar la salud de los más vulnerables en casa.

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