Receta de pollo a la cacerola con tomate y cebolla, rápida y fácil
Con verduras y condimentos básicos, esta versión logra una salsa espesa y mucho aroma. Rinde cuatro porciones abundantes y es ideal para un almuerzo familiar sin complicaciones.
Ingredientes
- 800 g de pollo (muslos, presas o pechuga cortada en trozos)
- 2 cebollas medianas
- 3 tomates maduros o una lata de tomate perita
- 2 dientes de ajo
- 1 morrón rojo (opcional)
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 1 cucharadita de orégano
- 1 hoja de laurel
- Aceite de oliva o vegetal c/n
- Sal y pimienta a gusto
- 1 taza de caldo de verduras o agua
Preparación
- Dorar los trozos de pollo en una cacerola con un poco de aceite, salpimentar y retirar. Reservar.
- En la misma cacerola rehogar las cebollas cortadas en juliana junto con el ajo picado hasta que estén transparentes.
- Agregar el morrón en tiritas si se usa y cocinar unos minutos más.
- Incorporar los tomates cortados en cubos o la lata de tomate triturado, el pimentón, el orégano y la hoja de laurel. Cocinar hasta que los tomates se deshagan y suelten su jugo.
- Volver el pollo a la cacerola, agregar la taza de caldo o agua, tapar y cocinar a fuego bajo por 35-40 minutos hasta que el pollo esté tierno y la salsa espesa.
- Rectificar sal y pimienta. Servir caliente acompañado de arroz, puré o pan.
Preparar una comida rica y casera para toda la familia no siempre tiene que ser una odisea. Esta receta de pollo a la cacerola con tomate y cebolla es de esas que salvan la semana: se arma en pocos minutos, usa ingredientes que casi siempre tenemos en la heladera o la alacena y deja una salsa jugosa que todos quieren repetir.
El secreto está en dorar bien el pollo para que suelte sabor y luego dejar que las verduras se cocinen despacio hasta que todo se integre en una salsa espesa y aromática. No hace falta horno ni preparaciones complicadas, solo una olla o cacerola con tapa y un fuego medio-bajo. En menos de una hora tienen listo un plato completo que combina proteína, verduras y mucho gusto.
Según publicó Infobae, esta versión es especialmente práctica para madres y padres que buscan opciones sencillas pero sabrosas para el mediodía. Además, es una comida que los chicos suelen aceptar bien porque la salsa es suave y acompaña perfectamente con arroz, puré o pan para mojar.
Lo mejor es que se puede adaptar según lo que tengan en casa: si les sobra un morrón rojo o un zanahoria, pueden sumarlo sin drama. El resultado siempre es reconfortante y genera ese clima de mesa compartida que tanto nos hace falta en la rutina.
Cómo acompañar el pollo a la cacerola
Este plato rinde cuatro porciones abundantes y queda más rico si lo sirven con algo que absorba la salsa: arroz blanco, fideos cortos, puré de papa o batata, o simplemente unas rebanadas de pan casero. Si quieren sumar verdura extra, una ensalada de hojas verdes con tomate y zanahoria rallada completa el plato sin esfuerzo.
Consejos para que quede perfecto
- Usen muslos o presas enteras con hueso si quieren más sabor, o pechuga cortada en trozos grandes si prefieren algo más rápido.
- No apuren la cocción: cuanto más tiempo se cocine a fuego bajo con la tapa puesta, más tierna queda la carne y más rica la salsa.
- Si al final quieren una salsa más espesa, pueden descubrir la olla los últimos minutos para que reduzca.
- Pueden prepararlo con anticipación: se guarda muy bien en la heladera y al día siguiente está todavía más sabroso.
Esta es una de esas recetas que tranquilamente pueden convertirse en un clásico de los almuerzos de fin de semana o de esos días entre semana en los que el tiempo apremia pero las ganas de comer bien no desaparecen. Simple, hogareña y sin vueltas, como nos gusta en casa.