Familia y vida cotidiana

¿Tu hijo dice ‘farmear aura’ y no sabés qué significa?

La expresión que está en boca de todos los adolescentes combina carisma, videojuegos y redes. Te explicamos de dónde viene y cómo usarla para conectar con tu hijo sin forzar.

Publicado el 19 de agosto de 2026, 15:15 hs

Celular mostrando un feed de redes sociales genérico

Si últimamente escuchás a tu hijo adolescente decir "eso sí que es farmear aura" o "mirá la aura que tiene", es probable que te quedes con cara de "¿qué?". No hablás de agricultura ni de energías místicas. Es la frase del momento en TikTok, Instagram y los grupos de amigos.

"Farmear aura" (del inglés aura farming) significa actuar de forma intencional para proyectar carisma, seguridad, misterio o estilo. Básicamente, es "marcarse una pose" o "intentar quedar bien" pero con el humor y la ironía que usan los pibes de hoy. Puede ser un elogio sincero o una burla cariñosa cuando alguien se esfuerza demasiado por impresionar.

La palabra junta dos conceptos que ya circulaban por separado. "Farmear" viene de los videojuegos: repetir una acción una y otra vez para acumular recursos o experiencia. "Aura", en cambio, se usa como una medida imaginaria de presencia y carisma. Juntalas y tenés la metáfora perfecta: acumular puntos de "coolness" a fuerza de actitud.

En las redes es habitual ver comentarios como "bro is farmeando aura fr fr" debajo de un video de alguien que camina en cámara lenta con anteojos de sol, o "modo aura farming activado" en una foto muy producida. La expresión ya aparece en diccionarios en inglés desde 2025 y explotó gracias a videos virales, memes de anime, comunidades gamer y, sobre todo, el fenómeno del niño indonesio Rayyan Arkan Dikha bailando con una calma hipnótica en un barco.

De ahí surgieron formatos como las "aura battles" o "aura offs", donde se compara en broma quién tiene más presencia. Lo que empezó en nichos de internet se volvió lenguaje cotidiano de los adolescentes.

¿Por qué los pibes inventan su propia jerga?

No es que hablen "mal". Todas las generaciones crearon su slang para marcar pertenencia. Usar estas palabras refuerza el sentimiento de grupo, crea complicidad y, de paso, pone una distancia saludable con el mundo adulto. Es parte de construir identidad e independencia.

Estudios sobre lenguaje adolescente (sin citar cifras exactas ni autores concretos) muestran que este tipo de expresiones ayudan a identificar quiénes están "adentro" del grupo y a fortalecer vínculos. En el caso de TikTok, el slang se convierte en una herramienta para experimentar roles y probar cómo quieren que los vean los demás.

Cómo acercarte sin quedar como un intento fallido

Lo mejor que podés hacer es mostrar curiosidad genuina. Preguntale con naturalidad: "Che, ¿qué significa exactamente farmear aura? Contame un ejemplo". La mayoría de los adolescentes se divierte explicando su mundo cuando sienten que no los estás juzgando.

Dos cosas que conviene evitar: reírte de su forma de hablar (eso cierra la conversación) y tratar de usar la jerga vos mismo. Decir "yo también estoy farmeando aura" probablemente genere más distancia que otra cosa.

Cuándo prestar más atención

La mayoría de las veces es solo diversión y lenguaje de época. Pero si notás que detrás hay una presión muy fuerte por gustar, por acumular likes, por aparecer siempre impecable o por burlarse de otros (o de sí mismo) de forma constante, vale la pena abrir una charla más profunda. Preguntale cómo se siente con la imagen que proyecta, si siente ansiedad por lo que piensan de él o si está haciendo cosas que no quiere solo para sumar "aura" en redes.

Entender aunque sea un poco su lenguaje es una forma concreta de decirle: "me interesa tu mundo". La próxima vez que pase por la cocina soltando "está farmeando aura" mientras mira un video, ya no vas a tener que fingir que entendés. Vas a poder sonreír y seguir la conversación. Y eso, en la crianza de un adolescente, vale más que cualquier pose.

Al final, cada familia encuentra su propio código. El tuyo puede incluir algunas de estas palabras nuevas o simplemente la disposición a preguntar y escuchar. Lo importante es que el vínculo se mantenga abierto, con humor y sin exigencias de que hables como un chico de 15 años.

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